jueves, 21 de noviembre de 2019

La dignidad de un nombre

LA DIGNIDAD DE UN NOMBRE


Siempre me ha emocionado cuando el ser humano muestra lo mejor de sí. Actos de compasión, ayudas anónimas y desinteresadas, el “amigo oreja” cuando todo parece desmoronarse, la capacidad empática, el rescatar animales indefensos, plantar en lo estéril, arriesgar la vida ante el peligro, abrazarse en el dolor…¡en fin!. El ombligo de Santiago, el epicentro de los encuentros masivos, ha pasado por diversos roles en la historia. En 1875 se llamó Plaza La Serena, como homenaje a quienes derrotaron a  Pedro León Gallo y la revolución Constituyente de 1859. Entonces, los empresarios mineros de Copiapó abogaban por la autonomía contra el poder central, pero fueron liquidados en Cerro Grande, La Serena. (Hoy, sabemos que –con o sin honores- el centralismo sigue imperando contra las provincias).
Se llamó Colón

En 1892 se rebautizó como Plaza Colón en honor a los 400 años del descubrimiento de América. Eran tiempos acríticos. Si bien se asumía que España había sido un ente colonizador “del que hubo que liberarse”, se le agradecía el legado del idioma y religión. Los pueblos nativos eran considerados bárbaros y nadie reprobaba su sometimiento o exterminación. Recordemos que en 1992, durante el año de eventos conmemorativos (ya no celebración) de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón, académicos Latinoamericanos y españoles acordaron suprimir el polémico nombre “Día de la raza” por el “Encuentro de dos culturas”. Símbolo de dos identidades que se fusionaron en una nueva, sin dejar de conservar sus legados. Lamentablemente, hoy el concepto se ha polarizado, pero eso es otro tema.

Más nombres

En 1910, la comunidad italiana avecindada en torno a la estación de ferrocarril a Pirque (hoy Parque Bustamante), donó la escultura llamada “Genio a la Libertad”, un homenaje a la independencia de Chile y a su primer Cabildo abierto de 1810. Desde entonces, se llamó popularmente “Plaza Italia”. El hecho significaba también lo bienvenidos que habían sido los inmigrantes llegados desde el “país de la bota”. En 1928, el escultor penquista Virginio Arias, hizo realidad el gran tema que había estremecido a la sociedad entre 1879 y 1883: La Guerra del Salitre o del Pacífico. Así, su memorial del General Manuel Baquedano y los soldados desconocidos rebautizó la rotonda como Plaza Baquedano. No obstante, después del Golpe de Estado y la pérdida total de la confianza en los militares, retornó en nombre de Plaza Italia. Nótese, eso sí, que en 1942 el bellísimo edificio de aquella estación fue demolido sin tapujos y con gran horror para el patrimonio nacional. (Este detalle para aclarar que el afán destructor del pasado ha sido compartido por las élites y no es exclusivo del llamado lumpen)

El peso de la dignidad

Me gustó el espontáneo bautizo que ha vivido aquel eje urbano. Aunque no es oficial, el título de “Plaza Dignidad” otorga un espíritu necesario para los tiempos que se avecinan. La palabra se origina en el latín “Dignítas” que significa “Excelencia o grandeza”. Su definición civil es “Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni lo degraden”. Tiene también significados legales, relacionados con los derechos básicos humanos y definiciones bíblicas como “valioso hijo de Dios”. Alguien puso una placa de bronce con la frase “Aquí y en este lugar, Carabineros disparó a los ojos de su pueblo”. Un recordatorio que hace pensar en las situaciones históricas que lleva al fratricidio. La dignidad no es patrimonio de un grupo o ideología (Recordemos la nefasta “Colonia Dignidad” en el sur). El trato como personas es un llamado que debe ser ejercido y compartido por todos. Eso es lo que me gusta del nombre: la potencialidad de re-encontrarnos como miembros de una misma familia, que comparten un territorio común y que son capaces de trabajar juntos. Justamente, para que la palabra deje de estar en placas y sea una realidad.
(María del Pilar Clemente Briones)